November 6, 2020

By the time you read this, our Country will have chosen a President…maybe. It’s a sacred responsibility to be able to participate in making a choice like that. In choosing we give voice to our values, our priorities, and our allegiances. In choosing, we commit our energies and aptitudes. It’s no wonder then that Joshua, Moses’ successor, gathered the tribes of Israel and asked them to make a choice. “Choose this day,” he said, “whom you will serve….” He went further than that, he said, “…as for me and my household, we will serve the Lord.” His general invitation and his personal declaration were not arbitrarily arrived at. He made his choice based on the character of God and what God had done. His choice factored in God’s faithfulness to his ancestors when they were oppressed and later immigrants. He made his choice based on the fact that God had provided for and protected his people. What Joshua was certain of is that his fledgling nation would utterly fail if it chose to be out of alignment with Almighty God.

Joshua 24:1-3a, 14-25


Oposición

Seguir a Jesús, proclamar a Jesús, amar como Jesús siempre ha generado oposición. San Pablo deja esto claro en la primera carta que escribió. Lo primero que dice que causa oposición es hablar de una manera que pone complacer a Dios por encima de complacer a las personas. Esta forma de hablar evita las tentaciones del engaño, la adulación manipuladora o el pretexto para la codicia. También rechaza la necesidad de nuestro ego de devolver una lesión por una lesión, así sea de forma pasiva-agresiva. Como saben, esto requiere práctica del mundo real y mucho coraje. Pero, más que coraje, se requiere un compromiso con la gentileza. Gentileza, no evasión, cobardía u hostilidad educada. El cristiano se impide hablar a diferencia de muchas otras personas. Nos comprometemos a ver la verdad más allá de nuestras verdades personales y a comunicar esa verdad con audaz gentileza, como una clave para la emancipación, como lo suficientemente amorosos como para arriesgarnos a la reprensión. Esta disciplina espiritual brinda integridad a toda oportunidad de decir la verdad que se nos ha confiado. La forma en que manejan la oposición es un indicador clave de madurez espiritual. De una manera divertida, poética, dolorosa y redentora, la oposición nos lleva a la semejanza de ÉL que amamos pero tenemos miedo de amar demasiado.

Tesalonicenses 2:1-8