July 31, 2020

Jesus fed five thousand people, the story says…took up scraps and blessed them. All that ate were filled. This story teaches a profound lesson about the nature of God. God is lively and breaks into situations and transforms them. But there’s another lesson here. Stories like this one invite us to share and be generous and offer that generosity to our neighbor in God’s name. That’s a very good thing. But, there’s “…a more excellent way.” Walter Brueggemann reminds us charity was never supposed to be the overarching goal. “Charity is the patch we use on the way to weaving a new garment.” Charity is a patch until such time that justice ensures enough for everyone. Jesus then is not just meeting a pressing need, he’s modeling “…a new economy that is organized around a love of neighbor and that is committed to the viability of widows, orphans, and immigrants. Widows, orphans and immigrants are people who in the ancient world did not have advocates….So it becomes a test case for the economy, (and the religious community) and it is a redistributive economy of respect and viability for vulnerable persons, and there is no way to cover over or to hide or disguise that we are talking about policies of redistribution. And obviously the 1 percent or the 3 percent or the 10 or whatever the top is, intends to keep extracting from the vulnerable until we have only the 1 percent and a big collection of subsistence peasants who have no economic viability. So what we have to do in the church is to educate the church that we are not really in the charity business, we are in the justice business.”

Walter Brueggemann, The Prophetic Imagination

Matthew 14:13-21


For People with Bishop Rob Wright

The new podcast expands on Bishop’s For Faith devotional, drawing inspiration from the life of Jesus to answer 21st-century questions.


“Llenos”

Jesús alimentó a cinco mil personas, dice la historia … tomó pedazos de comida y los bendijo. Todos los que comieron quedaron llenos. Esta historia enseña una lección profunda sobre la naturaleza de Dios. Dios es enérgico y rompe situaciones y las transforma. Pero hay otra lección aquí. Historias como esta nos invitan a compartir, ser generosos y ofrecer esa generosidad a nuestro prójimo en nombre de Dios. Eso es algo muy bueno. Pero, hay “… una manera más excelente”. Walter Brueggemann nos recuerda que nunca se suponía que la caridad fuera el objetivo principal. “La caridad es un parche que usamos en el camino a tejer una prenda nueva”. La caridad es un parche hasta el momento en que la justicia garantiza lo suficiente para todos. Entonces, Jesús no solo satisface una necesidad urgente, está modelando “… una nueva economía que se organiza alrededor del amor al prójimo y que está comprometida con la viabilidad de las viudas, los huérfanos y los inmigrantes. Las viudas, los huérfanos y los inmigrantes son personas que en el mundo antiguo no tenían defensores … Por lo tanto, esto se convierte en un caso de prueba para la economía (y la comunidad religiosa), y es una economía redistributiva de respeto y viabilidad para las personas vulnerables, y allí no hay forma de ocultar o esconder o disfrazar que estamos hablando de políticas de redistribución. Y, obviamente, el 1 por ciento o el 3 por ciento o el 10 o lo que sea la mayoría, tiene la intención de seguir extrayendo de los vulnerables hasta que tengamos solo el 1 por ciento y una gran colección de personas vulnerables que no tienen viabilidad económica. Entonces, lo que tenemos que hacer en la iglesia es educar a la iglesia de que no estamos realmente en el negocio de la caridad, estamos en el negocio de la justicia”.

Walter Brueggemann, The Prophetic Imagination/ La Imaginación Profética

Mateo 14:13-21